Porque Twitter nos vuelve cada dia mas idiotas?
A partir del momento cero en que una célula le dice: Hola? a la otra, mediante un romántico intercambio de ADN, nos convertimos en seres sociales dependientes de la comunicación como medio privilegiado de supervivencia.
Y es que como especie, hemos logrado un nivel nunca antes visto de sofisticacción para -irónicamente- desinformar. Tan simple como eso. Si analizamos la historia de cada canal de comunicación que ha pasado por nuestras manos, ha sido susceptible de ser vilmente pervertido a través de los siglos y los siglos, para llevarnos a una acción o peor aún mantenernos en la siempre confortable inercia.
Hace no muchos años celebramos con bombos y platillos la llegada de la democratización de los medios de comunicación masivos y gratuitos en internet, sin embargo este papel se ha revertido para mal. Gran parte de esta culpa la tenemos nosotros mismos como artífices de esa hiper saturación de desinformación o de información basura.
Como individuos, nuestros pensamientos, intenciones y acciones, están basadas en nuestra capacidad de asimilar los datos que el medio nos brinda, para tomar las decisiones que afectan en mayor o menor manera nuestra vida, pero bajo el modelo actual de hiper-saturación, nos encontramos totalmente incapacitados de asimilar tal volumen de datos y procesarlos para discernir sobre alternativas que nos lleven a tomar una decisión de mediana o alta importancia.
Hemos pasado de la democrática sociedad de la información, al gobierno tecnopólico del Ego.
Tomemos como ejemplo un Timeline promedio de Twitter. Si consideramos que el usuario promedio tiene alrededor de 300 contactos, con una media muy conservadora de 20 tweets al día, estaríamos expuestos a alrededor de 6000 mensajes para decodificar.
Si vamos un poco más allá: keyplayers sociales, políticos, power users (o gente con muchísimo tiempo libre) que siguen a unas 1200 personas, con nuevamente 20 tweets al día, tenemos la espantosa cifra de 24.000 mensajes.
Y qué sucede con esas pivotales,carismáticas e incomprendidas figuras que son los Community Managers? que en el mundo moderno son los que “tienen las llaves del reino” (o hablando más coloquialmente: la clave de Admin de la Fanpage del Cliente), que están obligados rebasar la capacidad de análisis standard, con varias cuentas, usuarios, estilos, tópicos, temas a la vez… el resultado de por si se convierte en un caso de estudio.
Y como para clarificar (y empeorar) el escenario, hablemos ahora de la veracidad y la relevancia de la información a la que estamos expuestos. La segunda, es por obvias razones muy subjetiva y depende siempre del observador y su cercanía al circulo social del generador o los intereses que este tenga en la información del usuario en cuestión. Pero aceptémoslo: “Desayunando ando” o “Twitter off” no es nada mas que Spam.
Quizás la variable más critica es la veracidad, 140 caracteres en Twitter son el sueño húmedo de toda Drama Queen que se respete. Sabemos de sobra que el factor viralizador que esta red nos brinda es mas que suficiente para lograr tragedias, matar a famosos 4 veces al año, llorar al amor no correspondido, auto hackearse la cuenta por Anonymous y enamorar a los votantes, entre otras cosas menos decorosas.
Técnicamente no difiere de ningún otro medio ATL, pero lo que lo hace realmente peligroso es la histeria que los mensajes con alta carga emocional o cínica provocan en la gente. La pseudo solidaridad, el slacktivismo, el apoyo a los valores mediante anti valores, detonan la propias proyecciones y frustraciones ante las situaciones mas comunes. Es algo así como cuando te leen la mano, la adivina buscará primero llevarte hacia su terreno usando los lugares mas comunes, evaluara tu reacción y luego te dirá lo que sabe que quieres escuchar. Boom! Embarazo psicológico, o su equivalente en Twitter: hashtags.
Hoy por hoy no se que es más peligroso: si la TV o el TL.
Al menos en el mundo real puedes evaluar cuando alguien miente o creer que lo haces, lo que básicamente te lleva a la auto complacencia. Pero si solo el 1% de tus 24.000 tweets al día te dicen que esta nevando en el parque La Carolina. Es que esta nevando en La Carolina. A ese nivel de estupidización hemos llegado. Insisto, no es nada nuevo, la TV lo hace desde hace más de 60 años. Lo diferente es que el condicionamiento de “ver para creer” mutó al “leer para creer” y si lo crees te sientes en la sagrada obligación de convertirte en esa bendición para la humanidad que debe compartir ese mensaje.
Muchas marcas ahora se debaten (o mas bien pescan a río revuelto) entre el fanatismo perceptual y el cinismo conceptual. Y francamente no se cual de los dos extremos es peor, al menos los fanáticos escogieron la opción, mientras los segundos son una consecuencia de un intelectualismo kitsch de los primeros.
“Live the experience. Make good Ads” es lo que siempre digo. Twitter es una herramienta fenomenal para analizar el comportamiento del target, siempre y cuando no estés conscientemente analizando el target, de lo contrario corres el riesgo de ser una estadística y por lo tanto perder la objetividad. Un buen copy nace de las experiencias propias, de las decepciones y de las ilusiones, de haber jugado al héroe o a la heroína mas de una vez con un RT.
Si estas leyendo esto es porque eres una estadística, bienvenido al Club.


